Fantasmas, espíritus y funerales en China

Estándar

foto de Uncornered Market

En estas tenebrosas fechas de fantasmas, difuntos y calabazas siniestras queremos acercaros un poco a la cultura de la muerte china. ¿Sabéis que en nuestro país también hay fantasmas “malos” ? Son los llamados kuei, espíritus maléficos demoníacos que atacaban a los seres humanos para que estos devuelvan sus almas errantes al infierno. Influida poderosamente por el taoísmo y el budismo, en la antigua china se creía ( aún persiste esta creencia) que, una vez muerto, el espíritu de un difunto seguía vagando por el mundo. Para darle reposo era necesario darle un funeral lleno de precisos rituales. Si esto no tenía lugar y se enterraba indebidamente, o había muerto de forma violenta, entonces era más que probable que se convirtiera en un dañino kuei y que la mala suerte se volcara sobre su familia.

La literatura es un magnífico ejemplo de lo que os contamos. Si os leéis Flor de Ciruelo en Vasito de Oro (algo así como El Quijote chino, pero con sexo, política y poder) encontramos un buen ejemplo. Loto de Oro, una de las pérfidas protagonistas, muere asesinada por su ex cuñado, quien le arranca el corazón, las entrañas y le corta la cabeza para vengar la muerte de su hermano a manos de esta concubina. Pues bien, el libro cuenta cómo su amante quema moneda de papel para apaciguar su espíritu y cómo el fantasma se le presenta y ruega a su amado que interceda por ella para que en el infierno se acepte su espíritu: “Si aún te acuerdas de nuestro amor, compra un ataúd y entiérrame como es debido para que pueda descansar en paz”.

¿Y cómo eran antes los funerales? Por supuesto, había grandes diferencias. En El Sueño del Pabellón Rojo (otro clásico impresionante, que recorre la vida de una familia de mandarines del siglo XVIII) se nos da una pista. Lo normal era que duraran muchos días y que rituales budistas y taoístas se compaginaran. Las familias acompañaban a los difuntos  en estos días y las visitas recibidas de pésame eran un símbolo de respeto. El ataúd jugaba un papel importante, y era habitual que se hubiera confeccionado muchos años antes de fallecer la persona. Era sellado con clavos de la longevidad. Por supuesto, los amigos y conocidos enviaban presentes de respeto. Semanas después, el fallecido era enterrado en un templo.

Actualmente, el blanco es el color principal del luto ante la muerte en China. Aunque se prefiere el enterramiento, las autoridades potencian la cremación, a la que muchas zonas rurales, muy apegadas a las tradiciones, se resisten. Aun hoy los funerales chinos son ceremoniosos y complejos. Por ejemplo, es tradicional pensar que ser enterrado en altura favorece al difunto en si próxima vida, así que es común que las familias tengan una colina donde entierran y honran a sus antepasados. Actualmente la religión mayoritaria es el budismo, que prevé unas exequias de unas tres días con cantos de monjes y ritos complicados, aunque sigue siendo común mezclarlos con los taoístas.

Y por supuesto, también tenemos nuestros días de difuntos. Tenemos el Festival de los Fantasmas, en el que fantasmas, espíritus y ancestros fallecidos, salen del inframundo y nos visitan. En primavera celebramos el Festival Qingming y en otoño el Festival Chung Yeung , en los que los vivos homenajean a sus ancestros.  ¡Esperemos que os haya resultado curioso!

Os recordamos que para esta noche de brujas y terror hemos preparado un menú de Halloween espeluznante y terrorífico, así que si queréis seguir pasando miedo…¡Apuntáos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s